miércoles, 4 de agosto de 2010

“A Ibarra tendrían que haberlo inhabilitado, no solamente destituirlo”

Adriana Magnoli, madre de Sofía, víctima de Cromañon, quiere creer que hay esperanza dentro de tanto dolor.

17 años tenía Sofía, era la primera vez que iba a ver a Callejeros. A su madre la llaman por teléfono y le dicen que hubo un incendio en un local del Once. Inmediatamente ella se dirigió hasta allí. Sofía debería estar deambulando por ahí porque estaba al lado de la puerta, pero esa puerta estaba cerrada y con candado. Ella llevaba consigo su cédula de identidad, pero la llevaron al Hospital Gutiérrez; ni su cédula sirvió para que la policía del Gutiérrez pudiese llamar a la familia de Sofía.
Los otros dos hijos de Adriana estaban bien, hoy en día continúan con apoyo psicológico, mucho trabajo y estudios.
“Callejeros siguió tocando, vergonzoso”, comentó Adriana. Cuenta que la banda Callejeros eran sucios en la recaudación, ellos sabían que había mucha mas gente de la que podía entrar, y dice que nunca fueron capaces de pedir perdón.
Afirma que sus hijos no llevaban bengalas. “Cromañon nunca tendría que haber estado habilitado”, “Queremos seguir creyendo que hay justicia”, repitió Adriana.
“Si no hay un fallo ejemplar en Cromañon, ¿qué queda?”, se pregunta Adriana.
Adriana tiene la esperanza de que el fiscal, en la revisión de la causa, tenga la mirada también en la banda de Callejeros.

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